+1 (647) 833 1171 info@lisbethherrera.com

Con la reducción de las emisiones de carbono y el uso de energía vital para cumplir los objetivos de cambio climático, un nuevo informe muestra cómo la industria de bienes raíces está a la altura del desafío.

La industria ha logrado un progreso significativo en ambas áreas en los últimos 10 años según el Centro Greenprint, creado como alianza de los principales propietarios de bienes raíces, inversores e instituciones financieras del mundo.

El informe muestra que la intensidad del uso de energía (consumo anual de energía dividido por el área bruta del piso) ha mejorado en un 17% durante la década, mientras que los miembros del centro están en el objetivo de reducir sus emisiones de carbono en un 50% para 2030.

“Durante los últimos diez años, Greenprint ha trabajado con la comunidad de inversión inmobiliaria para ayudar a expandir y mejorar las mejores prácticas de sostenibilidad dentro del sector inmobiliario comercial”, dijo Daniel M. Cashdan, presidente de HFF Securities (una empresa de JLL) y presidente de El Centro de Sostenibilidad y Desempeño Económico, que alberga el Centro Greenprint. “A medida que la carrera contra los diversos impactos del cambio climático en nuestras ciudades continúa, el enfoque de los fiduciarios globales se ha agudizado. Greenprint, como parte de nuestro Centro de Sostenibilidad y Desempeño Económico, existe para servir como un centro de recursos para inversores de todo el mundo “.

Las estadísticas se basan en un análisis del rendimiento de 8,916 propiedades de los miembros de Greenprint.

El informe también destaca algunas de las tendencias que están impulsando a las empresas inmobiliarias y las instituciones financieras a centrarse en la innovación e integrar la sostenibilidad en su negocio principal.

Incluyen:

  • Un movimiento hacia una economía circular: para abordar completamente el impacto ambiental de los edificios, los bienes raíces deben avanzar hacia una economía circular donde se minimice el desperdicio de materiales. Esto incluye incorporar una mentalidad de “reducir, reutilizar, reciclar” para los materiales de construcción.
  • Intensificación de la legislación climática que establece los estándares de rendimiento de los edificios: en ausencia de orientación federal, más de 30 ciudades importantes, desde San Francisco hasta Atlanta, han establecido políticas de evaluación comparativa energética para los edificios. Las ciudades también están comenzando a establecer estándares mínimos de rendimiento que se vuelven más estrictos con el tiempo.
  • Mayor presión de los inversores sobre las iniciativas ESG: los inversores están pidiendo a los propietarios de bienes raíces y administradores de activos más información sobre los programas ambientales, sociales y de gobierno (ESG) de sus fondos inmobiliarios. Muchos inversores ahora ven las iniciativas ESG como materiales para los retornos de inversión a largo plazo y trabajan con los administradores de activos para equilibrar los retornos ESG y financieros.

¿Pensando invertir en bienes raíces? ¡Contáctame y te ofreceré la mejor asesoría y oportunidades en el mercado!