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Si vives en un condominio y tienes una oficina en casa, puede que seas elegible para una exención de impuestos al deducir una parte de tus gastos si cumples con ciertas condiciones.

 

La Agencia de Ingresos de Canadá (CRA, por sus siglas en inglés) declara que para ser elegible para las deducciones de impuestos, la oficina en casa debe ser el espacio donde realizas al menos el 50% de tu trabajo. Alguien que trabaja como paisajista, por ejemplo, probablemente no califique debido a que no realiza el porcentaje suficiente de su trabajo en el espacio destinado para ello dentro del hogar.

 

Para que tu oficina en casa califique, debe ser un área que uses exclusivamente y de manera continua para generar ingresos y que sea un punto de encuentro con clientes u otras personas relacionadas con tu empleo.

 

Puedes deducir una parte de los gastos de tu hogar, como la calefacción y servicios públicos, impuestos a la propiedad, seguro del hogar, electricidad y tarifas de mantenimiento. Sin embargo, sólo puedes deducir los gastos del espacio de trabajo de los ingresos relacionados con los gastos y no de otros ingresos. CRA sugiere que al decidir cuánto gasto de tu hogar puedes deducir, se use una base razonable, como el área del espacio de trabajo dividida por el área total terminada, incluyendo pasillos, baños y cocina.

 

En cuanto a los costos de mantenimiento, no se puede deducir el costo de una renovación a un área no relacionada con tu oficina en el hogar, como una alfombra nueva para la sala, por ejemplo. Aunque, si tus gastos se relacionan únicamente con el área de trabajo, es posible que puedas deducir el costo total. Si no trabajas por cuenta propia, tu empleador debe completar y firmar la planilla T2200, de manera que puedas reclamar los gastos de oficina.

 

Las personas que trabajan por cuenta propia deben conservar todos sus recibos en caso de una auditoría por parte de CRA. La cantidad que puedes deducir para los gastos de espacio de trabajo en el hogar se limita a la cantidad de ingresos, por razón de empleo, restantes después de que se hayan deducido todos los demás gastos, de nuevo, por razón de empleo. Esto significa que no puedes usar los gastos del espacio de trabajo para crear o aumentar una pérdida de empleo. Sin embargo, puedes transferir los gastos al año siguiente si no puedes deducirlos todos durante el año en curso, pero aún así no podrás usarlos para crear o aumentar una pérdida.

 

Si tienes alguna duda de cómo declarar tus impuestos siendo trabajador por cuenta propia, contáctame y con gusto te asesoraré en el proceso.